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La Tierra es redonda

LA TIERRA ES REDONDA

Que la Tierra es redonda es algo que tenemos asumido. Así nos lo enseñan en el colegio y lo hemos comprobado en las fotografías tomadas desde el espacio.

IMAGEN DE LA TIERRA TOMADAS DESDE EL ESPACIO. DE APRECIA EL POLO SUR Y AFRICA.

LA TIERRA Y LA LUNA VISTA POR LA SONDA GALILEO DESDE 6.200.000 KM

Pero hasta llegar a esa evidencia el pensamiento humano ha ido imaginando distintas explicaciones con una cosa en común: la Tierra era plana. La percepción sobre su superficie asó lo indica, todo lo que nos rodea parece estar anclado a una superficie plana sembrada de algunos accidentes geográficos.

CONCEPCIÓN DE LA TIERRA EN EL UNIVERSO SEGÚN ANTIGUAS CIVILIZACIONES ASIÁTICAS

Esta idea de una Tierra plana fue variando ante las evidencias que mostraban que la superfície que habitamos era en realidad curvada. Veamos algunas de estas evidencias:

Si observamos a nuestro alrededor en un lugar despejado de obstáculos, apreciamos que la línea del horizonte describe un círculo a nuestro alrededor. Este círculo es más amplio y nos muestra más cosas cuando subimos a un lugar muy elevado. 

Desde hace muchos siglos, se venía observando que los barcos al alejarse de puerto, llegaban a un punto en que desaparecían, pero lo primero en desaparecer era el casco del buque y lo último los mástiles de las velas. 

Otra evidencia era la que se producía en un eclipse de Luna, donde se observaba que la sombra que la Tierra proyectaba sobre la Luna era un círculo.

DURANTE UN ECLIPSE DE LUNA, LA SOMBRA QUE LA TIERRA PROYECTA SOBRE EL SATÉLITE TIENE LA FORMA DE UN CÍRCULO

Aunque ya los antiguos griegos sabían que la Tierra era redonda, fue Eratóstenes el primero en calcular la longitud de su circunferencia en el siglo 3 a.C.

En la antigua Siena (hoy Asuán, en Egipto) era conocido que el 21 de junio, día del solsticio de verano, el Sol estaba al mediodía en su máxima altura y sus rayos caían en vertical, de modo que cualquier objeto no producía sombra alguna. Eratóstenes leyó un escrito que hablaba de este hecho y midió la sombra de una vara en Alejandría en la misma fecha y observó que proyectaba una pequeña sombra. Dedujo de este modo que la verticales de ambas ciudades formaban un ángulo igual a la diferencia de latitud entre ellas. 

Conocido el ángulo y la distancia entre ambas ciudades calculó que, el perímetro de la Tierra debería ser de 252.000 estadios, un resultado asombroso, sólo alejado un 1% del valor de 40.008 kilómetros admitido en la actualidad.

De cualquier modo, quedó demostrado durante los viajes de Magallanes que se podía navegar siempre hacia Occidente y se volvería al puerto de partida. Nosotros ya nos hemos acostumbrado a las imágenes tomadas desde el espacio pero, aún así, por si queda algún incrédulo, le presento la prueba definitiva:

... Y SI LA TIERRA ES REDONDA ¿LOS DEL OTRO ESTÁN AL REVÉS?

Bueno, esta pregunta es posible que nos la haya lanzado algún niño. Para responder a esta cuestión, podemos recurrir a un pasaje exquisito publicado por Camille Flammarion en su célebre "Astronomie Populaire". En él hace referencia a Chocolate, un niño de Nueva Zelanda que creía que la gente del otro lado del mundo estaba boca abajo y, para comprobarlo, cuando fue mayor se embarcó rumbo a París donde se celebraba la Exposición Universal de 1900. Allí habría gentes de todas las naciones y podría comprobar por sí mismo el hecho.

En todos los lugares donde iba haciendo escala, y en la misma Francia, la gente caminaba normalmente y no estaban al revés como pensaba. Recorrió todos los pabellones de la Exposición sin encontrar nada distinto a lo que ocurría en Nueva Zelanda.

Reflexionando sobre lo que había visto, se encontró con un grupo que rodeaba a un muchacho que jugaba sobre una mesa con unos imanes, que atraían objetos de hierro. Admirado, adquirió uno de esos imanes que atraían clavos , agujas y pequeños objetos.

Cuando alguien le dijo que la Tierra se comportaba como un enorme imán que atraía hacia su centro todo cuanto había en su superficie, acertó a comprender que todos los habitantes de la Tierra andan con los pies pegados al suelo y la cabeza hacia arriba, porque en todo el globo, abajo es la superficie del globo, y arriba es el espacio que rodea a la Tierra. 

De este modo se explica la caída de cualquier objeto, que cae hacia abajo, en realidad hacia el centro de la Tierra, hasta que la superficie lo detiene. Pero si desde varios lugares del mundo se excavaran pozos perfectamente verticales, se encontraría todos ellos en el centro de la Tierra.

Así pues, para todos los habitantes del globo,, abajo es el centro de la esfera terrestre, y arriba es el espacio. Y el hecho de caer es consecuencia de una fuerza que se llama gravedad, por la que la Tierra atrae a toda persona, animal u objeto que se encuentra en su superficie.

Dos hormigas caminando alrededor de una bola siempre mantienen sus patas sobre la superficie de ésta, de modo similar a lo que ocurre con los seres que caminan sobre la Tierra. Queda claro que abajo es, para todos, lo que hay bajo los pies, y arriba lo que se encuentra sobre la cabeza. En el espacio absoluto no existen los conceptos arriba y abajo.